lunes, 10 de febrero de 2014

Teoría del conocimiento

El otro día estaba en filosofía, dando la introducción de Hume y, en ese preciso momento en el que Carmen dijo la conclusión de la introducción (¡CONCLUSIÓN DE LA INTRODUCCIÓN!) se me vino a la cabeza ese tuit de que la caja de las pizzas es cuadrada, la pizza es redonda y las porciones triangulares. La conclusión a la que quería llegar es que nada en esta vida tiene sentido.

Sólo tengo 17 años pero nunca me he encontrado en una situación de la que esté seguro de que estoy haciendo lo correcto, porque no te encontrarás dos situaciones  iguales en la vida, ni con la misma persona porque siempre hay unas condiciones determinadas para que dos situaciones no sean exactamente iguales.

Así pues, mi conclusión es que no se puede conocer con certeza nada puesto que las condiciones presentes siempre van a ser cambiantes, nunca va a darse lo mismo dos veces, aunque a veces pueda parecer que sí y te sirva una experiencia pasada.

Por eso me  hace gracia toda esta gente que se pasa la vida buscando leyes matemáticas que piensan que todo se puede solucionar con una formulita, y cuanto más difícil mejor. Puede ser que el universo funcione así, pero la vida, las personas somos mucho más que átomos que se mueven de una manera más o menos determinada, las personas estamos movidas por pensamientos, sentimientos que son precisamente irracionales y que hacen que seamos tan especiales, tanto para lo bueno como para lo malo.

El hombre ha llegado a la Luna y todavía no conoce exactamente cómo funciona su cerebro y con él nuestra esencia, lo que somos.

De todas maneras siempre nos quedará como dice Mario (y Yellowcard) que los niños corren, y bien felices que son.

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